Lo gordo biene después con los malentendidos (que repito no tienen nada que ver con la nocilla), como por ejemplo el que me ha pasado estos días con la universidad en general y con ciertos payasos en particular. Os pondré en situación, porque tengo que reconocer que el error ha sido también mío en parte:
Por alguna extraña razón (y como suele pasar en esa facultad), no llegó a mis oidos el cuatrimestre pasado (doy fe de que no soy el único, aunque los hay que andaron más avispados que yo) el hecho de que el recibo para pagar la matrícula había que pasar a recogerlo a secretaría. Me olvidé del tema pensando que cuando llegara el momento de aflojar la pasta me mandarían una carta a casa ultracertificada y asegurada pidiéndome amablemente que les diera la bolsa o la vida.
No fue asi, y la carta que llego era para anunciarme que, si no pagaba la matrícula, procederían a cancelarme el expediente. No es ninguna injusticia, no os enfadéis, en este mundo nada es gratis excepto
Esto, por supuesto, fue el malentendido. Aunque reconozco que es mi error por no preguntar, tiene cojones que no se dignen a poner una puñetera fotocopia en la entrada explicando con detalle lo que hay que hacer (porque os recuerdo que en ese antro lo unico que te explican es lo que tienes que pagar). En fin, tras insistir a la secretaria y al enanito gruñón que estaba con ella (el cual por cierto ha dicho que me ha enviado a mi dirección de madrid tres veces una carta certificada que aun no he recibido), consegui que no me borraran el expediente y que me dieran unos dias para ingresar el recibo en el banco. Bien. Estaba de humor, contento por haber conseguido quedarme en ese agujero de gusanos a acabar la carrera con menos futuro que pueda llegar a estudiar, así que les pregunté a ver si, hasta que hiciera el ingreso y formalizara la matrícula, podía asistir de oyente a las clases, para no perder nada.
Aqui es cuando me cabreo por las gilipolleces que he tenido que escuchar. Se acerca el secretario a mi y me suelta indignadamente y con un tono sarcástico poco logrado que "si te parece también te regalamos los libros". Genial macho, me has alegrado el día, antes dudaba, ahora estoy completamente convencido de que en esta puta mierda de país todo son empresas, incluso las universidades. Ahora, tras año y medio de sospechas, tengo claro que a la universidad se va a pagar por un título que no va a servir mas que para adornar el currículum en lugar de aprender. Así nos va, de aquí a acabar como japón, nos falta medio paso.
Huelga decir que esta no es la idea que tenía yo de universidad, que yo quería aprender cosas que me sirvieran para un (poco, visto lo visto) probable futuro laboral. Tenía la falsa esperanza, como la mayoría de los que tomaron la misma decisión que yo, que con la ayuda de los profesores preparados de la uni me iba a comer el mundo, cuando en realidad la mitad de los profesores solo han dado un cursillo en el INEM. Me he acabado comiendo un marrón de media tonelada, un montón de asignaturas que provocarían la risa del personal de selección en una entrevista de trabajo y horas y horas estudiando puta bazofia que no voy a recordar mas allá del examen porque no tiene utilidad alguna. Eso sí, como buen ciudadano, he pagado lo que debía. Que soy gilipollas, pero no moroso.




